EL FIEL PENSAR DE UN SER
Claridad en la mente y espíritu. Un nuevo comienzo para vestirnos la identidad y los sentidos ígneos.
El fiel pensar de un ser es uno de los frutos líricos que tanto me enorgullece, ya que exterioriza ese espacio de pensamiento crítico-poético que yo tanto necesitaba durante mi temprana adolescencia. Escribir este poemario fue mi segunda oportunidad para demostrarme que mis sensibilidades tenían un propósito en esta vida. Cabe señalar que escribiendo estos poemas encontré la pendiente para salir del vago 'escribir por escribir'. Tuve esa conexión mental y espiritual con mis poemas, de forma tal que cada vez que los leo me recuerdo de esos viejos tiempos en donde yo me encontraba bien ahogado con mis sentimientos. Me tomé el tiempo necesario para escuchar mi ruido y mis pensamientos. Este poemario se trata de eso, de creer fielmente en lo que sientes. Definitivamente, me siento agraciado de tener un cobijo emocional tan íntimo con estos versos.

HIMNO A LOS CORROMPIDOS
Autor: John Daniel Pérez Cuesta
Escrito: 7 de abril 2016
Editado: 3 de febrero 2020
Despintando el alma
para lucir a cambio
un color no truncado,
algo iluminado.
Restregando todo el recuerdo,
bañando todo el sentimiento
en un grueso decolorante,
y trazando nuevos patrones.
De colores radiantes,
colores representativos,
de la confianza, firmeza y voluntad,
y a su fin tu fin, para olvidarme del sentimiento.
Toda mi cobertura,
manchada, mordida y mugrienta
por tu mano oscura
y tu bella falsedad bien disimulada.
Visto mi ser de desnudez,
y sobre ello holgadas telas,
para recubrir mis naturales
y deshechas defensas masculinas.
Me vivo este proceso
de verter mis afecciones
en un ardiente recipiente,
para purificarlos del pecado tuyo.
Despintando el alma,
por la ausencia de luz en el ser,
adquiriendo un mejor brillo,
un magistral renacer.

EL PROBLEMA NO SOY YO
Autor: John Daniel Pérez Cuesta
Escrito: 24 de mayo 2016
Editado: 4 de febrero 2020
Sumiso en la acción
cuando me imponen
roles que me falsifican
y trastocan mi identidad.
Con hambre de libertad
y de compartir lo que me escribo,
la imagen fuerte
y no sumisa.
Sin embargo, el mundo conspira
para someterme y pisotearme
dentro del show rutinario
que el público llama “una etapa”.
Limitan mis derechos de cristal,
suprimen mis ambiciosos deseos,
desechan mi pensamiento
y tachan mi comportamiento.
Un niño sumiso en la acción,
por no ser tan cojonudo de pelear;
y solo vivir con el muñón en la identidad,
dominado por el sexo poderoso de la sociedad.
La verdad es que soy uno más,
uno de los sumisos que resulta un problema,
un problemático para el lente heteronormativo,
pero no soy el que se sentará toda su vida a olvidar.
Con o sin el permiso o no de la gente,
se escuchará mi voz,
y no será la de un niño caprichoso,
sino la de un adulto encojonado con el discrimen.
No nacemos sumisos y obedientes
a la categorización de un sistema
segregador, y asquerosamente discriminador;
sino que somos sometidos y modelados de tal forma.

LA VIRGEN PLAYUELA
Autor: John Daniel Pérez Cuesta
Escrito: 25 de mayo 2016
Editado: 4 de febrero 2020
Aventura en playa oscura,
contemplando el manto añil
que posaba bajo panorama
del ocaso cielo.
Su visita turista
cautivó mis nuevos senderos
y forjó su intrigante mirada
a los trazos de mis ojos de florecita.
Allí, junto al íntimo salitre de la playa,
sobre la cama de arena,
recostados uno sobre el otro,
conversando respecto a la sustancia.
La sustancia de los sentidos,
sentidos que invocan nuestras caricias,
caricias que evocan el amarnos,
amarnos sobre nuestras finitas complexiones.
En aquel lugar,
rodeados por el rugido de la marea,
nos vimos, y observados por las estrellas
que titilaban afín a nuestros latidos.
Regalé mi ósculo primerizo,
mis coberturas níveas,
y sus pensamientos con los míos
desbordaron cada uno de mis universos.
En el rato de la intrusa lluvia,
acampé en su pecho,
y sentí su olorcito
como el santo grial.
La cita de mis sueños
fue una noche estrellada.
Una maravillosa noche
que solo nace en los sueños.

ME ENCONTRÉ EN LA LUZ DEL MAR
Autor: John Daniel Pérez Cuesta
Escrito: 25 de mayo 2016
Editado: 4 de febrero 2020
Caminantes mis pasos,
pequeños según mi testigo,
la luz de la luna,
que me besa de frente a la mirada.
Vengo desde mi angustia a visitar
a esta otra playa,
la playa Dorada,
para terminar de olvidar.
A este paso me voy derramando,
que van desvaneciendo en llanto hasta mis lágrimas.
Lloro por este dolor en mi alma,
mientras ellas lloran tu nombre.
Tras horas de meditación,
mis ojos descubren una nueva iluminación,
que no son tus ojos,
y que brilla verdaderamente.
La verdad es que eres la vela
que traté de encender,
la que el viento sopló con ganas
para desfasarme del nosotros.
La nueva luz retorna mezclada en el agua,
y lentamente me trazo caminante,
aspirando a sentir esa catarsis
en el cuerpo del mar, que no es el tuyo.
Sumerjo mi cobertura,
me baño en su lucero,
y se enciende en mí
un abrazo de autorreconocimiento.
Miro el verdadero brillo en su reflejo,
y soy yo, esparciendo luz
por el espacio abierto, dejando mis pecas
fulgurar como estrellas en el cielo.

MI ARMA CON 'ERRE' Y 'ELE'
Autor: John Daniel Pérez Cuesta
Escrito: 26 de mayo 2016
Editado: 4 de febrero 2020
Mi arma,
la sostengo pensando
en si apretar el gatillo
y llenar a todos de palabras.
Disparar balas silábicas,
a fuerza de cañón
para que el mundo entienda mi existencia.
Mi arma visible y no visible,
que está siempre presente,
pero forjada inmaterial.
Es bastante ligera,
pero a alto costo; y si se niegan a creerme,
podría interceptarlos junto a sus palabras
con un intento de no fallar.
El estallido del cañón,
un caos mecánico para el pensamiento,
puede volar cabezas y sus vacíos de remordimiento.
La forma de activar su efecto
es detonando lo que clamo inspiración.
Y para acertar solo declamo
las pesadas balas libres.
Mi arma con ‘erre’ y ‘ele’.
Mi defensa y contraataque.
Mi letra y sentir,
La poesía.

MI TODO PARA MI TODO
Autor: John Daniel Pérez Cuesta
Escrito: 28 de mayo 2016
Editado: 4 de febrero 2020
Compartiéndote mi infinito
aunque sea pequeño
O absolutamente diminuto,
Sigue siendo una chispa de mi TODO.
El tiempo para regalarte
una honesta sonrisa,
y el tiempo para demostrarte
qué verso eres en mi rima.
Este pequeño infinito
que te obsequio,
que te escribo,
es mi TODO para mi TODO.
Antes de entregarte
la llave vital del corazón,
personalmente le pido a tu infinito,
que cuide con su finito tiempo nuestro infinito.
Somos seres de tiempos pequeños,
pequeños finitos que se aman.
Aunque sea un desafío el tiempo,
será el tiempo el que nos verá viejitos, amándonos.
"En mi caso, aspiro a ser un mejor escriba, porque es una de las pasiones que más me llena en este plano y tiempo de mi vida. Espero qure tú puedas escuchar tus ruidos internos y reflexiones sobre ellos en papeles sueltos, en sticky notes, en diarios, en el celular, en las paredes; e incluso en los pupitres. ¡No calles tu interior, y menos menosprecies los colores de tus sentimientos! La vida es muy corta como para no contemplar lo que hay resuleto en nuestros pensamientos. No te pierdas de lo bello de escribir." John Daniel